Sobre el libro
Este libro constituye una recuperación de San Bernardo como místico y teólogo a la vez, aunque no según el método escolástico-escolar, sino según el método escolástico-místico.
Gilson va recorriendo los escritos del Santo para llevarlos a la fuente donde abrevó San Bernardo: el amor divino o caridad; basándose en San Juan: "Todo el que ama, ha nacido de Dios y conoce a Dios. El que no ama, no ama no conoce a Dios porque Dios es amor (ágape) (1 Juan 4, 7-8)".
Gracia o pecado es lo que causa en nosotros la semejanza o desemejanza con Dios, y aunque el pecado nos priva de la semejanza, no puede privarnos del libre albedrío, que es la constitución esencial del hombre como imagen de Dios. Perdura pues en nosotros la receptividad intrínseca como para poder recibir el amor divino, que nos va a hacer en recíproca amarlo a Él y a nuestros hermanos.
La unión mística con Dios sobrepasa todo conocimiento racional, y por eso el santo y místico, a la mirada del mundano, goza de la locura y la ebriedad del Espíritu Santo.