Sobre el libro
"¿Qué es la canonización? ¿Cómo se hace? ¿Qué significa para un católico? ¿En qué se diferencia de la beatificación? ¿Qué se entiende por el título de Venerable y del hecho de que la Santa Sede declare que un hombre ha practicado la virtud en grado heroico? ¿Cuál es el alcance de autoridad que se adhiere a cada uno de estos actos de la Iglesia y en qué sentido son actos de la Iglesia? ¿Qué clase de obligación, si es que hay alguna, imponen a los católicos? ¿Qué valor, considerados simplemente como cuestiones de prueba, tienen para otros? ¿Y qué sanción, si es que tiene alguna, reciben las biografías de los santos del hecho de que la Iglesia haya hecho su culto materia de precepto o de permiso? ¿Y qué clase de autoridad les confiere la peculiar formación y el celoso escrutinio de los procesos, simplemente como testimonio humano judicialmente examinado? Algo semejante a una respuesta a estas preguntas se intentará en las páginas siguientes... Con paciencia devota, con moderación discreta, con una viril desconfianza en nuestra propia frialdad de corazón, sobre todo con un apetito ardiente por ser edificados y hechos mejores hombres, y con lectura lenta, no la menos importante de las condiciones, no hay estudio, después del de las Sagradas Escrituras, que produzca a un hombre mayor provecho para su alma que una asidua lectura de las biografías de los Santos. ¡Ah! ¿qué cosa mejor pueden hacer quienes están exiliados in via, que seguir y besar las huellas de aquellos que ahora son recibidos y coronados in patria?" (P. Faber)